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ILUSTRACIÓN CIENTÍFICA. UN PUENTE ENTRE CIENCIA Y ARTE

Draft Advertising
21 nov., 201821 nov., 2018
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La esencia de una ilustración radica en el pensamiento –las ideas y los conceptos que forman la columna vertebral de lo que una imagen intenta comunicar–. La función del ilustrador consiste en dar vida y forma visual a un texto o mensaje.
(Zeegen, 2006, p. 17).
El ser humano es visual. En el procesamiento de la imagen están enfocadas buena parte de las capacidades cognitivas de nuestro cerebro y por eso, para comprender y transmitir la ciencia, la imagen es algo fundamental.

La imágen (y por lo tanto la ilustración) rompe las barreras lingüísticas convirtiéndose en un medio de comunicación universal, por lo que la ilustración científica exige un pensamiento creativo y una metodología que nos lleve a la representación de conceptos y la creación de imágenes cargadas de significación y contundencia comunicativa. Es decir, no solo han de poseer “apariencia”, sino que deben transferir información sobre un tema, idea o concepto. El resultado ha de ir más allá de la información que pudieran aportar otros medios como la fotografía, ya que la ilustración idealiza, sintetiza y clarifica.

A la hora de realizar una ilustración (científica o no), podemos entender la documentación y el pensamiento creativo como los “padres” de la misma. Cuanta más información se tenga sobre el tema, más fuerte será el concepto creativo que da origen a las ilustraciones, por eso en Draft contamos con la ayuda indispensable de un departamento médico con el que trabajar en equipo. Después es necesario analizar la documentación y las referencias visuales para identificar palabras clave que nos conduzcan a la creación de las imágenes. Una vez completada la fase anterior, llega el momento de tener en cuenta criterios estéticos y compositivos para hacer de la ilustración científica, arte.

No hay que olvidar en este proceso (lleno de preguntas, respuestas, esquemas y bocetos) el público al que va dirigida nuestra ilustración, pues éste encaminará nuestra propuesta en dirección a sus preferencias y expectativas. Por ejemplo, y tomando de referencia la propia experiencia de Draft, podemos encontrarnos contenido similar para realizar una ilustración dirigida al médico especialista y otra ilustración explicativa para el paciente. Los requerimientos de cada una de ellas son diferentes y, por lo tanto, la información la materializaremos en imágenes que “cuentan la historia” de forma distinta.

Quisiera finalizar mencionando una de las características que hace que la ilustración científica siga viva, y es que representa a la vez verdad y ficción. Verdad, porque plasma la realidad, y ficción porque es capaz de realizar un resumen o una generalización de ejemplares que nunca serán idénticos entre sí.

Laura Ramiro Álvarez
GRAPHIC DESIGNER / ILLUSTRATOR


Referencias:
Zeegen, L. (2006). Principios de ilustración. Barcelona: Editorial Gustavo Gili.
http://illustraciencia.info
http://www.ilustracioncientifica.com/
 


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